miércoles, 28 de septiembre de 2016

Peña Gingia

24 de septiembre de 2016

Ya habíamos visitado esta cueva con anterioridad, pero nos estancamos en el sifón. Miramos muchos agujeros, pero no encontramos el paso, así que había que volver a intentarlo. Las indicaciones que nos habían dado dejaban suponer que nos habíamos dejado algo.
Más o menos puntuales, nos fuimos juntando todos en el aparcamiento. Había ganas, se veía, así,que esta vez no hicimos ni almorzar, directos a dentro. 



Poco a poco fuimos avanzando, directos hasta el sifón, al que, esta vez, llegamos pronto, a pesar de pasar un rato viendo los distintos rincones y formaciones que no tienen desperdicio.




Mientras unos instalábamos, otros hacían unos pequeños circuitos, pero poco a poco nos vamos juntando todos en el sifón. Ahora sí, empieza la marcha: nos dividimos pero controlados, y empezamos a entrar por los agujeros. Yo creo que la otra vez ya los miramos todos, que no vimos nada nuevo.  El paso sigue sin aparecer. Decidimos buscar por el lado contrario, pese a que se suponía que, según indicaciones, no era por ahí, también miramos la otra vez hasta un punto donde nos dimos la vuelta. Unos miramos la parte alta y nada y otro grupo la parte baja, que fueron los que gritaron: ¡¡¡El río!! ¡¡¡Traer la cuerda!!!



Caras de satisfacción y allá que fuimos todos, disparados,  y con una gran sonrisa en la cara. Y si, ahí estaba, a unos 15/20 metros de donde lo dejamos la otra vez “C’est la vie”. Una vez en el rio continuamos por el agua hasta la cascada final, cambiando la morfología de lo que habíamos hecho, antes por terrazas colgadas y ahora por el cauce. Elegante todo. 


Algún caos, paso estrecho, pero progresión cómoda en general, agua hasta la cintura en pocos puntos pero mayormente cubría poco.  Rebuscando un poco, encontramos una galería espectacular, creemos que puede ser la del dedal que, sin duda, le dio un toque inesperado, pero muy de agradecer.





De aquí al poco, en la cascada final, fotos, un poco de chocolate, apretones de mano y vuelta para fuera, eso sí sin dejar la sonrisa.



Destacar el gran trabajo del grupo a la hora de buscar el paso, mucho movimiento, ganas y tesón. Muy de agradecer y sin duda lo mejor.
Cavidad excepcional y día para recordar. Volveremos.

Eso sí, si algo nos quedó claro, es porque le llaman La Niña Bonita…


domingo, 31 de julio de 2016

Jornada en Erro, Sima de Insain

30 de julio 2016

Otra nueva jornada en Erro con nuestros compañeros de Sakon. Ayer fue un día especial, entrevista, fotos, comida, dos descensos y por supuesto la compañía de nuestros amigos de Sakon, Sasitroka y Andrés nuestro amigo que sin su ayuda este trabajo hubiera sido imposible, que además vino con su perro "Fran" que días atrás nos enseñó como bajar a una sima sin cuerdas, pero para salir necesitó la ayuda de Óscar Sicilia. No paró en todo el rato corriendo y saltando entre nosotros.

SIMA INSAIN

En esta sima, ya se han hecho varios descensos, pero quedaba una desobstrucción. Un equipo de 5 personas descendió, para darle al martillo. Al final ante el tesón de Antonio y Santi, la piedra cedió y se accedió a una nueva vertical de unos 25 metros, que quedó instalada para una próxima jornada.





Eso si descender a esta sima significa salir con barro hasta el carnet de identidad, con lo que ello dificulta la subida hasta la superficie.


Después de esta sima tocaba ir a comer. La comida por cortesía Óscar Sicilia de Sakón, que nos puso unos buenos bocatas de panceta con queso, cosa que queremos agradecerle desde estas líneas.


NUEVA SIMA

A la tarde fuimos a otra sima perdida por los parajes de Erro, que estaba sin explorar.




Se descendió el pozo de unos 7 metros, y trabajo de desobstrucción, se hizo la primera desobstrucción, pero hay que seguir, parece que continua, con lo que nos vuelve a quedar trabajo pendiente.

Aprovechar y agradecer a Óscar Sicilia y a Sakón por estas jornadas que estamos disfrutando un montón con ellos.


jueves, 28 de julio de 2016

Campaña de Erro

27 de julio 2016

Durante ya hace bastante tiempo, nuestros compañeros de Sakon, están trabajando el la zona del Valle de Erro, en bastantes de estas exploraciones hemos estado trabajando con ellos.
Se han encontrado nuevas cavidades y recatalogado ya exploradas, con diferentes resultados, restos humanos, pozos ciegos, galerías etc.

El lo que concierne al día de ayer exploramos dos cavidades, en la primera de ellas, tuvimos su conocimiento al precipitarse un perro a su interior y rescatado por los bomberos.



Boca de entrada de pequeñas dimensiones, posiblemente formada por colapso del terreno. Sigue en fuerte rampa, hasta llegar a una diaclasa por donde se llega a su fondo, en total unos 18 metros. Accedemos a una sala no muy grande donde hay algún fósil y pequeñas formaciones. Al fondo a unos dos metros de altura ventana a un nuevo pozo, en el que queda trabajo pendiente para abrirse paso, ya que parece que tiene bastante profundidad.






Después de esta exploración, fuimos en busca de otra sima cercana a esta. Se trata de un bonito pozo de unos 6 metros sin continuidad, al que bajó Joseba, ya que en la anterior se quedó con las ganas y le picaba el gusanillo.



miércoles, 4 de mayo de 2016

Mairulegorreta

9 de abril de 2016

Poco a poco nos fuimos juntando todos en el aparcamiento del Gorbea. Al final nutrido, variopinto y animado grupo, nos acompañan también varias de nuestras jóvenes promesas.
Inicialmente teníamos idea de instalar un pasamanos y bajar un pozo, pero decidimos cambiar de planes e ir todos juntos por un interesante circuito.
Fuimos subiendo poco a poco hasta la boca, disfrutando del agradable paseo, que ya por si merece.  Mucha agua.
En los años 60 se hizo un estudio para convertir la cueva en turística, con idea de hacer 1300 metros en el piso superior y 600 metros en el inferior. Afortunadamente no se llegó a realizar ya que parece se hubieran hecho bastantes estragos. Aún quedan restos de escaleras, barandillas, retoque del suelo, ampliación de paso… Aunque desconocemos si tenían relación con el proyecto.
Ya todos en la entrada, foto conjunta y para adentro.



Resulta curioso que prácticamente todas las galerías tienen nombre.
Entramos por el vestíbulo, calle de la estación y por el callejón de Alaba, vamos hacia la cuesta de los gours. 


Bonitos rincones. De aquí vamos hasta el pozo del diablo donde una trabajada escultura de barro de un diablo nos da la bienvenida. Lo bajamos por una divertida gatera que nos enseñó Josu , poniendo una cuerda para la chavalería .







Tramo entretenido. Mientras van subiendo Josu nos enseña una bonita galería pero de más difícil acceso. Seguimos por la calle Zapatería sin ver el elefante que encontraríamos más tarde, hasta llegar a la sala del caracol. Divertida galería, estrecha, en espiral y final del recorrido de ida.




Al salir de la galería, bocata, buen humor y magistral lección de Santi, quién nos sorprendía en cómo mezclar la medicina con el agua sin manchar y sin ocupar espacio. Todo un maestro de las nuevas tecnologías.
Mientras unos compañeros bajaron a la cascada, otros acompañamos al resto a la salida y nos juntamos en la plaza 6 calles algo más tarde. Eso sí, los de la cascada no pudieron aguantarse y entraron al fragor de la misma. No por nada, pero tenían que ser los de Bilbao.
Continuamos visitando unas bonitas salas y por un destrepe llegamos a la plaza de toros para ya salir y  juntarnos con todos. Elegante recorrido.







Dar gracias a Josu por mostrarnos algunos rincones que no aparecen en la topografía.
Bonito paseo de vuelta en el que Txutxin nos mostró su férrea voluntad por aprender a nadar. ¡¡¡Eso es tesón!!!


Un buen día que tuvimos la suerte de compartir con muchos amigos, y en especial con la chavalería que se mostraba incansable. Así da gusto.

martes, 5 de abril de 2016

Inzartzuko Leizea

19 de Marzo de 2016 y 3 de abril de 2016

No todos pudimos ver esta cavidad en las anteriores salidas, por eso este año hemos decidido realizar un par de salidas para ver esta cavidad.
La cavidad está situada en la ladera del monte Intzartzu en la parte guipuzcoana de la sierra de Aralar.

Pequeña boca bajo gran haya que parece sacada de un cuento, pareciendo la entrada a la casita de un ser del bosque.
Comienza con una galería descendente dirección O, con dos giros de 90º, en la que hay que instalar cuerda para equipar pasamanos y resalte. Llegamos a sala de grandes proporciones, techo alto con varios tipos de espeleotemas.




 Damos giro al S para descender por pequeña gatera por la que llegamos a otra sala, en la que hay que instalar cuerda para otro pasamanos y pequeño resalte.



Desde aquí se accede a la sala final con gran variedad de espeleotemas.