domingo, 31 de julio de 2016

Jornada en Erro, Sima de Insain

30 de julio 2016

Otra nueva jornada en Erro con nuestros compañeros de Sakon. Ayer fue un día especial, entrevista, fotos, comida, dos descensos y por supuesto la compañía de nuestros amigos de Sakon, Sasitroka y Andrés nuestro amigo que sin su ayuda este trabajo hubiera sido imposible, que además vino con su perro "Fran" que días atrás nos enseñó como bajar a una sima sin cuerdas, pero para salir necesitó la ayuda de Óscar Sicilia. No paró en todo el rato corriendo y saltando entre nosotros.

SIMA INSAIN

En esta sima, ya se han hecho varios descensos, pero quedaba una desobstrucción. Un equipo de 5 personas descendió, para darle al martillo. Al final ante el tesón de Antonio y Santi, la piedra cedió y se accedió a una nueva vertical de unos 25 metros, que quedó instalada para una próxima jornada.





Eso si descender a esta sima significa salir con barro hasta el carnet de identidad, con lo que ello dificulta la subida hasta la superficie.


Después de esta sima tocaba ir a comer. La comida por cortesía Óscar Sicilia de Sakón, que nos puso unos buenos bocatas de panceta con queso, cosa que queremos agradecerle desde estas líneas.


NUEVA SIMA

A la tarde fuimos a otra sima perdida por los parajes de Erro, que estaba sin explorar.




Se descendió el pozo de unos 7 metros, y trabajo de desobstrucción, se hizo la primera desobstrucción, pero hay que seguir, parece que continua, con lo que nos vuelve a quedar trabajo pendiente.

Aprovechar y agradecer a Óscar Sicilia y a Sakón por estas jornadas que estamos disfrutando un montón con ellos.


jueves, 28 de julio de 2016

Campaña de Erro

27 de julio 2016

Durante ya hace bastante tiempo, nuestros compañeros de Sakon, están trabajando el la zona del Valle de Erro, en bastantes de estas exploraciones hemos estado trabajando con ellos.
Se han encontrado nuevas cavidades y recatalogado ya exploradas, con diferentes resultados, restos humanos, pozos ciegos, galerías etc.

El lo que concierne al día de ayer exploramos dos cavidades, en la primera de ellas, tuvimos su conocimiento al precipitarse un perro a su interior y rescatado por los bomberos.



Boca de entrada de pequeñas dimensiones, posiblemente formada por colapso del terreno. Sigue en fuerte rampa, hasta llegar a una diaclasa por donde se llega a su fondo, en total unos 18 metros. Accedemos a una sala no muy grande donde hay algún fósil y pequeñas formaciones. Al fondo a unos dos metros de altura ventana a un nuevo pozo, en el que queda trabajo pendiente para abrirse paso, ya que parece que tiene bastante profundidad.






Después de esta exploración, fuimos en busca de otra sima cercana a esta. Se trata de un bonito pozo de unos 6 metros sin continuidad, al que bajó Joseba, ya que en la anterior se quedó con las ganas y le picaba el gusanillo.



miércoles, 4 de mayo de 2016

Mairulegorreta

9 de abril de 2016

Poco a poco nos fuimos juntando todos en el aparcamiento del Gorbea. Al final nutrido, variopinto y animado grupo, nos acompañan también varias de nuestras jóvenes promesas.
Inicialmente teníamos idea de instalar un pasamanos y bajar un pozo, pero decidimos cambiar de planes e ir todos juntos por un interesante circuito.
Fuimos subiendo poco a poco hasta la boca, disfrutando del agradable paseo, que ya por si merece.  Mucha agua.
En los años 60 se hizo un estudio para convertir la cueva en turística, con idea de hacer 1300 metros en el piso superior y 600 metros en el inferior. Afortunadamente no se llegó a realizar ya que parece se hubieran hecho bastantes estragos. Aún quedan restos de escaleras, barandillas, retoque del suelo, ampliación de paso… Aunque desconocemos si tenían relación con el proyecto.
Ya todos en la entrada, foto conjunta y para adentro.



Resulta curioso que prácticamente todas las galerías tienen nombre.
Entramos por el vestíbulo, calle de la estación y por el callejón de Alaba, vamos hacia la cuesta de los gours. 


Bonitos rincones. De aquí vamos hasta el pozo del diablo donde una trabajada escultura de barro de un diablo nos da la bienvenida. Lo bajamos por una divertida gatera que nos enseñó Josu , poniendo una cuerda para la chavalería .







Tramo entretenido. Mientras van subiendo Josu nos enseña una bonita galería pero de más difícil acceso. Seguimos por la calle Zapatería sin ver el elefante que encontraríamos más tarde, hasta llegar a la sala del caracol. Divertida galería, estrecha, en espiral y final del recorrido de ida.




Al salir de la galería, bocata, buen humor y magistral lección de Santi, quién nos sorprendía en cómo mezclar la medicina con el agua sin manchar y sin ocupar espacio. Todo un maestro de las nuevas tecnologías.
Mientras unos compañeros bajaron a la cascada, otros acompañamos al resto a la salida y nos juntamos en la plaza 6 calles algo más tarde. Eso sí, los de la cascada no pudieron aguantarse y entraron al fragor de la misma. No por nada, pero tenían que ser los de Bilbao.
Continuamos visitando unas bonitas salas y por un destrepe llegamos a la plaza de toros para ya salir y  juntarnos con todos. Elegante recorrido.







Dar gracias a Josu por mostrarnos algunos rincones que no aparecen en la topografía.
Bonito paseo de vuelta en el que Txutxin nos mostró su férrea voluntad por aprender a nadar. ¡¡¡Eso es tesón!!!


Un buen día que tuvimos la suerte de compartir con muchos amigos, y en especial con la chavalería que se mostraba incansable. Así da gusto.

martes, 5 de abril de 2016

Inzartzuko Leizea

19 de Marzo de 2016 y 3 de abril de 2016

No todos pudimos ver esta cavidad en las anteriores salidas, por eso este año hemos decidido realizar un par de salidas para ver esta cavidad.
La cavidad está situada en la ladera del monte Intzartzu en la parte guipuzcoana de la sierra de Aralar.

Pequeña boca bajo gran haya que parece sacada de un cuento, pareciendo la entrada a la casita de un ser del bosque.
Comienza con una galería descendente dirección O, con dos giros de 90º, en la que hay que instalar cuerda para equipar pasamanos y resalte. Llegamos a sala de grandes proporciones, techo alto con varios tipos de espeleotemas.




 Damos giro al S para descender por pequeña gatera por la que llegamos a otra sala, en la que hay que instalar cuerda para otro pasamanos y pequeño resalte.



Desde aquí se accede a la sala final con gran variedad de espeleotemas.





martes, 16 de febrero de 2016

Cueva de los Osos

14 de febrero 2016

Hace tiempo que queríamos visitar esta cueva, donde al parecer había restos de osos de las cavernas (ursus spelaeus). Altuna  publicó en 1995 que se encontraron a 17m. de la entrada restos de un fémur de oso de las cavernas del pleistoceno, en aquel entonces, recorrieron unos 70m. de la cueva
Las previsiones meteorológicas eran malas, muy malas. Mientras estábamos en el aparcamiento esperando a Ion, veíamos como sin lugar a dudas, estas se cumplían. Pero una vez más no importaba, ya que estábamos motivados, muy motivados. Y además, en perores arrastraderas nos habíamos metido.


Ya en la boca de la cueva nos ponemos el material, acabamos de prepararnos y para adentro. Íbamos todos, yo creo, muy ilusionados, y con ganas de ver al “oso”. Unos 70 metros de cómoda galería, a excepción de un paso bajo de esos que tanto nos gustan, nos dejan en la base de un resalte de unos 2 metros que se supera con facilidad. Se ven cantos rodados de arenisca soldados a las paredes y bóvedas. Tras el resalte 2 simas, que se pasan sin mayor problema, eso sí, con mucho cuidado. Pequeña sala y bonito meandro que nos recuerda a la galería de los caracoles de Mairulegorreta. Divertido. Tras una bifurcación sorteamos otras dos simas, más o menos en oposición.



Por aquí empezamos a buscar nuestro pozo del que teníamos una única referencia, y al poco lo vemos, la referencia era correcta. 



Yo creo que estábamos todos expectantes, a ver si abajo estaba el oso. Ion bajó el primero, unos 12 metros y confirma que está ahí. Alegría. La verdad es que fue un momento emocionante, creo que para todos. Nos encontramos en  una sala de unos 8m. de ancho. Vemos un cráneo de grandes dimensiones, una mandíbula inferior, así como diversos huesos. Se cree que de, al menos, cuatro individuos.



También vemos varios fragmentos de huesos entre la arcilla del suelo, por lo que parece, puede tratarse de un yacimiento de interés paleontológico.



Hay también números zarpazos, resultando especialmente llamativo uno, en el que se distingue casi hasta las uñas y tiene una “cierta profundidad”, siendo esté el que más nos impresionó (incluyendo los que hemos visto en otras cuevas).


Tras un rato observando y haciendo fotos nos decidimos a acabar de bajar la sima. Esta tiene unos 45m. de profundidad y un par de pequeños ramales, siendo la mayor parte en rampa.


Eso sí, pequeño susto al romperse un anclaje natural, pero, afortunadamente, quedó solo en pequeño susto. En la “sala del oso” vimos numerosos lenares inversos. En la sima alguna colada de calcita, algo de moonmilk, algún espeleotema y cantos rodados. Eso sí, corría el agua y en algún punto caían pequeños chorros, vamos, que salimos duchados. De la entrada del pozo, sale también una sala que se ramifica en pequeñas galerías, que se cierran o colmatan con coladas, gours y varios espeleotemas, dando lugar a un bonito rincón.




Nos faltó ver el piso superior de unos 50m., pero bajaba agua y estaba algo resbaladizo., así que lo dejamos para la próxima. Lo cierto es que nuestro objetivo esta vez era ver el oso, y en principio no habíamos prestado mayor atención a la cueva, pero esta resultó muy interesante y de peculiar morfología, con varias simas y unos 440m. de desarrollo y 70 (-45; + 25) de desnivel. Además resultó muy entretenida. En el fondo de la cueva, había unos huesos de menor tamaño, semi-colmatados que no sabemos de qué pueden ser. A lo largo de la cueva también se ven huesos de otros animales más pequeños y vimos dos cráneos, probablemente de un zorro y de un cuervo, y el de este último como decía Ion, daba casi miedo.

Obviamente dejamos todo, o al menos lo intentamos cuidadosamente, tal y como lo habíamos encontrado, como creemos que debe ser. Eso sí, nos llevamos bastante barro de la cueva, pero que le vamos a hacer, además, si en el fondo, hasta nos gusta. Otro día para el recuerdo.