30 de enero 2016
La semana pasada conseguimos localizar la sima, así que esta
tocaba lo bueno: entrar.
La primera exploración que nos consta está fechada a 21-12-1975
y realizada por Príncipe de Viana, no habiendo más referencias de su
exploración que nosotros sepamos. Por ello pensábamos que aunque difícil, la
sima podría ser algo más grande,
avalados por las “leyendas del lugar”.
Tras un bonito paseo de algo menos de media hora, nos encontramos
en la boca, pequeño tentempié, menos Antonio, que, taladro en mano, ya está
montando la cabecera, y es quién acaba “ currándose la instalación” La entrada
es un divertido paso, en el que hay que colocarse, pero no presenta mucho
problema, otro pequeño pasito y pozo prácticamente limpio.
Se trata de una estrecha diaclasa vertical de unos 35/40 metros de profundidad, y, aunque no
coincide con la descripción del catálogo, si coincide totalmente con la
topografía.
Ya en la base del pozo, nos encontramos con dos rampas opuestas,
una hacia el Sur, que se acaba enseguida, y otra hacía el Norte que presenta
continuidad.
En la base de la rampa, y sujeta a la pared por una piedra,
vemos una bolsa cerrada con dos caballitos de plástico y una nota escrita a
bolígrafo fechada a 14-8-86, hace casi 30 años ¡¡, en la nota ponía:
“AQUÍ ESTUVIERON EN FECHA 14-8-86, INES ACEDO, OLGA ACEDO,
MAITE GANUZA, ANGEL MARI ERDOZAIN, JAVIER YANIZ
,…….. (FIRMAS)……….
SI ALGUIEN LEE ESTE PAPEL Y QUIERE PONER SU NOMBRE QUE LO
ESCRIBA Y NO LO DESTRUYA. ¡SUERTE¡
PIEDRAMILLERA
14-8-86"
No sabemos de quien se puede tratar, ni como bajaron, pero
nos resultó cuanto menos curioso. Casualmente la Alcaldesa del pueblo se llama
Maria Ines Acedo, no sabemos si será casualidad o será una de las personas de
la nota. Habrá que preguntar en la próxima visita.
En la base de la rampa vimos también un cráneo de lo que
parecía una cabra, y varios huesos diseminados, así como algunas pilas
antiguas.
Descendemos por la rampa dirección Norte durante unos 15
metros y tras un paso estrecho nos encontramos en la base de un pozo inclinado
de unos 10 metros y de cuya base parte una pequeña galería hasta que se cierra
por desprendimientos.
Esta zona resulto bastante peligrosa, ya que en la rampa
había mucha piedra suelta que se desprendía con demasiada facilidad. Un par de
ellas, tiraron una saca al pozo aparte del susto que nos dieron. Afortunadamente
los compañeros que habían bajado al pozo estaban a resguardo. Visto el
panorama, el resto, decidimos empezar a salir, a fin de evitar” accidentes”.
Curiosamente, la sima resultó extremadamente seca , y ello
pese a las últimas lluvias. En el fondo de la sima encontramos una culata de
escopeta que, al parecer, podría ser de la época de la guerra civil. En el
pueblo nos contaron que se tiraron muchas cosas a la sima en aquellos años.
También nos dijeron que ellos llaman a la sima Bolombo, nombre que no se
refleja en el catálogo.
Poco a poco fuimos saliendo todos, posicionándonos como
buenamente podíamos para superar el “pasito” de salida, corto, pero a su vez
gracioso.
Al salir teníamos idea de ir a la cueva del malo, pero alguno
tenía prisa, así que la dejamos para otra ocasión, aunque no es problema, ya
que tenemos que volver en busca de una
“pequeña sorpresa” que nos indicaron los del pueblo. Como
siempre, muy buen día.