Sábado 18 de Abril 2026
Vovemos a la sierra de Entzia, para hacer esta bonita travesía que no deja a nadie indiferente, hemos compartido la salida con nuestros amigos y compañeros de Sakon, ha hecho buen tiempo, que más se puede pedir. Es la fómula perfecta, cueva + buena compañía + buen tiempo.
Como todo conocéis se trata de un sistema de gran desarrollo, en el que se unieron dos cavidades Azkonal y Caleros, dando en concreto 3562 metros y -45 metros de profundidad. Se desarrolla en dos pisos, siendo el piso inferior, una galería con corriente activa de agua. Parte de la cavidad termina en un sifón impenetrable, pero un poquito antes a la derecha, conectamos con el resto del sistema. Todo ello acompañado de continuamente de bellos espeleotemas.
Nos dividimos en dos grupos, unos entraron por la sima y otros por la estrecha boca-gatera, de esta forma unos instalaban y los otros desinstalaban.
Una vez todos pertrechados con todos los trastos y el material, foto de grupo.
Ahora poliki, poliki, para los agujeros, como se suele decir, cada mochuelo a su olivo.
Unos entraron por la pequeña sima.
Otros por la el estrecho agujero, que empieza por una estrecha gatera,
En nuestro caso, entramos he instalamos la sima. La cavidad ya empieza a descubrir lo que esconde en su interior.
El barro es un compañero más, antes de encontrarnos con el segundo salto que nos llevará al piso inferior, esta galería se despedirá con una bonita sala llena de espeleotemas.
Una vez abajo, llegaremos a corriente de agua continua, que nos acompañará un buen rato, y en algún momento si no tenemos cuidado, nos mojaremos más de la cuenta. Por un lado se acabará la cavidad en un sifón impenetrable, un poquito antes a la derecha continua por una nueva galería de diferentes anchuras, en que nos deberemos emplear a fondo, para sortear derrumbes y pasos estrechos, volviendo de nuevo las formaciones.
Comenzaremos a trepar y ascender, para llegar al final de esta bonita y entretenida travesía, y salir por estrecha gatera con su contorsionada boca final.
La cara de felicidad de Gorka de tener por lo menos medio cuerpo fuera lo dice todo.
En estas travesías hay muchos puntos, donde nos podemos perder, y andar buscando el camino a la salida, dando vueltas y vueltas. Nosotros cuando nos pasa esto, lo que hacemos es la danza de la orientación, para que los dioses de la cueva nos ayuden a encontrar el camino. La verdad es que funciona. Os pasamos la coreografía.